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GOTA POR GOTA
Mientras en los campos de cultivo el impulso es verde, en los reservorios se convierte en azul. Aquí la plantación de caña recibe su dosis hídrica y de fertilizantes orgánicos directamente a la raíz a través del riego por goteo. Este sistema comprende una red de 59 mil kilómetros de mangueras (una vuelta completa a la Tierra).

Gracias a estas conexiones se consume un 60% menos de agua por hectárea, en comparación con el riego por gravedad. Caña Brava bajo este sistema tecnificado logra un ahorro promedio de 60 millones m3 de agua al año.

CONTROL BIOLÓGICO
La agricultura siempre atrae visitantes indeseados, como el cañero o borer, que es un insecto que hace orificios en los tallos de la caña para alimentarse de su jugo. Aparte de disminuir la calidad y el volumen del producto, deja literalmente abierta la puerta al ingreso de hongos, los cuales terminan por secar y arruinar la planta.

Sin embargo en Caña Brava contamos con el Manejo Integrado de Plagas que se divide en dos: el control etológico que consiste en el uso de trampas para capturar a la plaga; y el control biológico que produce 3 especies de insectos que comen o alojan sus crías en el cañero, la principal plaga.

COSECHA EN VERDE
La cosecha de la caña de azúcar se realiza a través de máquinas cosechadoras que permiten la cosecha en verde, es decir sin quemar la caña. Esta faena titánica se da gracias a 12 cosechadoras de caña que trabajan las 24 horas del día. La labor de cosecha se desarrolla en todos los fundos de la empresa.

No sólo cortan la caña de azúcar, sino que también la trozan, limpian y descargan a vagones para su traslado a la Fábrica. Cada cosechadora tiene una capacidad máxima de cosecha de 600 toneladas diarias de caña y trabaja en promedio 18 horas.

FÁBRICA MODERNA
Con tecnología brasileña y construida al 100% con manos peruanas, la fábrica de etanol es única en el Perú; no sólo por ser la primera planta de etanol, sino porque es considerada en todos sus aspectos como una planta medioambiental por sus modernos procesos, controles de calidad rigurosa, la automatización de sus componentes y el reciclado de sus residuos.

En la fábrica, las 4,300 toneladas de caña que se cosechan a diario se transforman en 370 mil litros de etanol. Además con la energía producida a partir del bagazo se logra autoabastecer para el consumo energético de la fábrica y el sistema de riego.